Puede traducirse como “el desarrollo de lo Esencial Supremo”.

El permanente cambio de Yin a Yang, de  lo suave a lo fuerte, de lo lleno a lo vacío, expresados por un cuerpo relajado en un movimiento continuo, y con un espíritu alerta en concentración meditativa, es el Tai Chi. La búsqueda de la serenidad en el movimiento, permite al practicante recuperar la calma y el sosiego, fortaleciendo así la salud del cuerpo y la mente.
Ante la pregunta fundamental: ¿qué es lo Esencial Supremo para Ud.? Las respuestas de los estudiantes suelen ser muy diversas: salud, amor, bienestar, tranquilidad, claridad, inteligencia, creatividad, sensibilidad, comprensión, belleza, armonía...
La vida vivida en un estrés permanente, impide la conexión con esta energía vital, lo que lleva a experimentar todo tipo de enfermedades, falta de plenitud, incomunicación, desconexión del sentido de vida, cansancio, agotamiento, aburrimiento, etc.
Al practicar Tai Chi nos conectamos con la Esencia Suprema que reside en nuestro interior y en la naturaleza en la cual estamos insertos, logrando así equilibrar el estrés.
Cuerpo, mente y energía se integran en la práctica de Tai Chi.